domingo, 28 de junio de 2009

Cuando se deja de ser importante para una persona.
Duele.

EL POETA Y EL DIOS.

El poeta maldito clavó el cuchillo
en el corazón del Dios
que todos miraban con amor
desde dos escalones más abajo.
El metal desgarró la piel
como si este Divino sea el más vil de los mortales
y sangró la abertura como si esta herida nunca sanase.

El poeta maldito miró a los ojos al Dios
y saco el cuchillo,
lo dejo caer y sonrió como el mejor asesino.
El Dios resbalo y cayó sobre la plebe,
muchos llorando lo sostuvieron como si fuese lo único en sus vidas
Y así, manoseado y lleno de sudor de otros

el Dios cerro los ojos y simplemente no los volvió abrir.

El poeta desapareció como desaparecen los versos en la memoria del mundo,
La multitud olvido a su Dios y el Dios murió
así como el tiempo que lleva a la eternidad.

domingo, 21 de junio de 2009

PAPÁ

Hoy en la parrillita de una esquina mágica en Almagro
te miré a los ojos y me di cuenta que talvez no somos tan diferentes papá-

lunes, 25 de mayo de 2009

CASI, CASI CAMBIAMOS EL MUNDO.

A veces, cuando empiezo a pensar,
y nos miro a todos, digo:
que hijo de puta el tiempo.
Uno aparece por arte de magia
y muchas cosas por añadidura
vienen bien bien detrás,
por ejemplo que no te pares para hablarme,
o que me mires con cara de desconocida,
parece como que nunca hubiésemos tenido
ese amor tan grande, que casi casi cambia el mundo.
(ojala, por lo menos, sigas leyendo este blog.)

jueves, 14 de mayo de 2009

LO SIMPLE QUE ES TODO.

Ella caminaba relajada por esas calles,
las calles que siempre caminábamos,
íbamos de su casa a la farmacia
y de la farmacia a su casa,
los edificios altísimos,
nunca nos tocaba el sol,
éramos duques,
felices como pocos,
no necesitábamos nada más,
solo llegar, coger y reír.

Que simple todo.

ELLA FUE LA REVANCHA.

Ella fue como la revancha.
Era igual a vos,
hasta la forma de ser,
me miraba distante,
no como vos,
me tocaba de lejos,
no me conocía ni un poco
pero igual yo tuve un tiempo,
un tiempo soñado,
aunque fue mentira,
lo viví con cierto realismo,
como las cosas que pasan
todos los días acá,
pero esta vez con vos
aunque realmente no fueras.

MUERTO JAMÁS.

Hoy quería imaginarme muerto
Y no podía.
Me imaginaba hablando
con el portero del edificio
o jugando una mano de truco
con los viejos timberos
de la plaza de enfrente.
Pero muerto no me imaginaba,
no podía.
Me imaginaba haciendo
cualquier barbaridad,
siendo paseador de perros
o jugando backgammon
con las amigas de mi abuela,
pero muerto no,
muerto jamás.